Comunicación Editorial Moda y Derecho

¿Fashion Law Latinoamericano?

Llegó el día de volver y empezar de nuevo! O mejor dicho, seguir adelante con Moda y Derecho.

Estas semanas han servido para descansar, desenchufarse y además para generar ideas, servicios y reflexiones nuevas.

Justamente esta primera editorial responde a una de esas nuevas reflexiones que nos trajeron las vacaciones de verano por estas latitudes del mapa mundi.

Al comenzar el estudio del Fashion Law en el año 2015 una de las primeras cosas que advertí que su construcción se sedimentaba en la falsificación. Toda la información a la que accedía por Internet y después el material bibliográfico apuntaban como centro de esta nueva especialidad jurídica a la Propiedad Intelectual. Balanza de la justicia fashion law

Como todo lo nuevo -y reconozco que con una gran emoción y entusiasmo de ser parte del mundo del Fashion Law- tuve una etapa inicial de repetirme y repetir que nuestra función era proteger a la creatividad de la falsificación. Pero como toda construcción teórica la realidad después golpea y nos hace más conscientes.

Al diseñar Moda y Derecho Fashion Law como Consultora de Derecho de la Moda me encontré con el primer gran desafío, es decir, darle contenido. Fue allí entonces que acudiendo a lectura de bibliografía sobre el tema empecé a darle otros elementos que iban más allá de la Propiedad Intelectual. Es aquí donde surgen los contenidos de contratos, empresa, publicidad, derechos de imagen.

Mi próximo desafío sería a los pocos meses cuando tuviera que diseñar los programas del Seminario en Fashion Law y del Diplomado en Fashion Law.

Luego de casi dos años de estar dedicándome a la investigación y enseñanza de esta especialidad jurídica comienzo a realizarme algunas preguntas más filosóficas. Una de ellas es la que hoy comparto con Ustedes en este post: ¿podemos hablar de un Fashion Law Latinoamericano? 

Esta pregunta me la comencé a realizar a partir de la experiencia del Diplomado en Fashion Law, tenía un aula de multi-talentos pero también se múltiples nacionalidades latinoamericanas: Argentina, Brasil, República Dominicana, Uruguay.  Es a partir de aquí que comencé a elaborar esta reflexión.

En su surgimiento el Fashion Law tiene cuna norteamericana, gracias a la Prof. Susan Scafidi se ha dado luz a esta maravillosa especialidad jurídica. En todos y cada uno de sus comentario, reseñas bibliográficas y conferencias se centra en la falsificación. La falsificación como el mal que persigue a la Industria de la Moda. Pero ¿a qué Industria de la Moda persigue?

Es de público conocimiento que el sistema de producción norteamericano ha cambiado en las últimas décadas, a partir de la década del 90 los malos informe medioambientales obligaron a las empresas textiles estadounidenses -en especial las de jeans- a tener que deslocalizar la producción. Esto generó en el universo de la Moda un nuevo modelo de negocios, la creatividad queda en casa y la producción se deslocaliza y se traslada al continente asiático.

Fue a partir de este fenómeno que comenzó la falsificación, ferozmente el mercado nacional e internacional se plagó de versiones falsas. Claramente esto responde a no estar el Diseñador o Empresario bajo un control directo de la producción en fábrica.

En este escenario se creó el monstruo de la falsificación que persigue a la Industria de la Moda que lleva adelante este modelo económico. Bajo esta realidad social y económica es que surge el Fashion Law poniendo como pueda fundamental a la Propiedad Intelectual y su persecución al plagio.

Ahora bien, nuestros queridos países latinoamericanos no han sucumbido a este modelo económico de deslocalización de la producción. Claro está que cada país tiene su propia realidad, pero es posible apreciar modelos económicos y producción de Moda diferentes. Pensemos en países como Brasil donde gran parte de su producción es nacional, “made in Brazil”.

En otros casos, por ejemplo Colombia donde no solamente nos encontramos ante producción local sino también la incorporación del artesanado local.

Aquí en Uruguay encontramos varias opciones, marcas que siguen el modelo norteamericano y otras que optan por producir en el país. 402A5748-19D7-4476-A588-11EEA7F03A0A-20264-00000E47581E8F9B

Es por este motivo que comienzo a vislumbrar un Derecho de la Moda Latinoamericano, principalmente como acabamos de ver por los diferentes modelos de producción. Sería un error generar una solución genérica donde los problemas que genera la industria local son diferentes al de la deslocalización.

El segundo motivo, es que aquí en América Latina nos caracterizamos por imprimir en las prendas parte de nuestra cultura local. Pensemos en los países andinos con sus lanas y bordados, sus trabajos en piedras preciosas y en oro y plata.

El último motivo es la conciencia miedo ambiental, nuestro continente se caracteriza por ser el pulmón del mundo. En este sentido las decisiones de producción tiene que ser coherentes en proteger los recursos naturales.

Es por todos estos motivos que me declaro una obrera del Fashion Law Latinoamericano.

Ana Paula Rodao.

Directora de Moda y Derecho Fashion Law.

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