Editorial Moda y Derecho

Propiedad Intelectual

Estoy en contra de la imitación, porque no es mas que un sinónimo de conformismo intelectual, de facilismo. Estoy en contra de la imitación porque para poder obtener un diseño se desarrolla una técnica mediante un proceso creativo que abre las puertas a un horizonte de infinitas posibilidades. Estoy en contra de la imitación porque destruye la inacabable búsqueda de terminar con la sobre- producción y destrucción del medio ambiente.

Si bien es cierto que la imitación hoy en día da trabajo, también existe una paradoja con respecto a esto (hay que preguntarnos ¿qué tipo de trabajo? Y ¿a costa de quién o qué?). La piratería del diseño de modas quita la posibilidad de hacer el mundo mas creativo, te sienta sobre un conformismo, no te permite ir mas allá, pensar, analizar, estoy en contra porque en un mundo utópico las personas en general se preocuparían por ayudar a mejorar la calidad de vida donde estamos (con creatividad, investigación, criterio, análisis) pero en la vida real donde el conformismo tiene la bandera de la piratería legal nos sumerge en el mismo vaivén de la imitación, esa que te deja estática y solo te permite ser una copia ®mas al de al lado y uniformarte socialmente.

La piratería, no solo destruye la creatividad sino también el medio ambiente, se han puesto a pensar la cantidad de géneros de imitación que existe en el mundo y ¿cómo están realizadas?, bajo que responsabilidad social puede trabajar una fabrica dedicada a piratear diseños de autor, etc. si ya desde su visión empresarial están saboteando todo tipo de calidad desde la intelectual hasta la medioambiental.

La imitación no ayuda en nada a nadie, nos hace naturalizar la
ilegalidad y nos hace creer que esta bien conseguir algo que te gusta imitándolo seguramente mas económico falso y fácil que elegir algo original. Cuando compras algo Falso no solo estas llenándole los bolsillos de dinero a los equivocados estas legalizando el fraude; distinto sería si alguien quisiera trabajar con un diseño de autor existente y compra la patente, solicita permiso, se inspira o adquiere de manera legal el diseño para poder trabajarlo con la misma calidad y bajo las mismas condiciones exigentes que el original, aunque la inspiración es mas subjetiva, pero de igual manera es fácilmente reconocible cuando están imitando o se están inspirando en un traba- jo especifico.
La imitación en los pequeños o grandes diseñadores no favorece en nada porque a los grandes diseñadores les quita valor (guiándonos de su reducido publico objetivo) y en los pequeños diseñadores les quita la posibilidad de crecer y ser reconocidos por su innovación y crecimiento creativo y artístico.

En conclusión, la piratería no ayuda a nadie, solo legaliza lo ilegal, nos sienta en el cómodo regazo del conformismo y el facilismo, por ende nos falta desnaturalizar la idea que un producto original es costoso porque en el precio pagamos capricho, cuando el precio es el reflejo de toda la labor intangible y tangible del producto final; un diseño intelectual es el producto de un proceso de desarrollo de técnicas que nos da como resultado algo novedoso y creativo, si fuera sencillo realizarlo entonces no existirían centros de estudio donde aprender a desarrollar una técnica.

Susan Galagarza FB: Susan Galagarza IG: Susan Galagarza fuente imagenes: http://www.instagram.com/santa_copia

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