Editorial Moda y Derecho

Fashion & Copia

Lorena Lleonart y Sabrina Cotelo, como estudiantes actuales de Diseño de Moda consideramos problematizar los fenómenos Tendencia-Innovación desde nuestro país, en la Industria de la Moda.

A gran escala parece clara la contraposición que existe dentro del ámbito de la moda, por un lado las creaciones que se destacan por su valor artístico y por otro las que tienen por finalidad grandes producciones y ventas masivas. Las primeras podríamos creer que poseen una gran carga de innovación y las segundas que son sólo aquellas que reproducen las prendas que ya están introducidas en el mercado con la finalidad de satisfacer una demanda. Pero, ¿dónde ubicaríamos la tendencia aquí?; ¿tendencia es una prenda innovadora que comienza a ser aceptada?; ¿o se considera tendencia cuando algo innovador luego de un proceso ya forma parte de una gran masa de personas?

Por lo tanto, cuanto más incursionamos en el tema observamos que es complejo y que da lugar a muchas opiniones siendo muy difícil delimitar: ¿qué es tendencia? y ¿qué es repetición? En nuestra opinión es una gran parajoda, porque incluso si existiera consenso en que una prenda es totalmente innovadora para su época, la inspiración desde la cual fue creada muy posiblemente haya partido de la herencia cultural que nos atraviesa a todos como miembros de una sociedad.

Esta herencia cultural en las que se basan las tendencias parece estar por encima y linear las creaciones y preferencias del mundo de la moda, implicando una demanda de mercado muy específica para cada momento histórico. Pese a que existe la creencia de que una cantidad significativa de personas se esfuerzan por vestirse de un modo que genere diferenciarse del resto, es indiscutible que para cada época existe una serie de prendas, colores, texturas, etc que la caracteriza.

Sin embargo, las prendas y accesorios que conforman estas características generalmente impuestas desde las grandes marcas de moda dada su influencia en el mercado, son cambiadas continuamente como estrategia para hacer frente al plagio y mantener sus ventas. Porque la indumentaria que forma parte de ellas implica altos costos y por tanto tiende a asociarse con un particular status social, que se pierde al ser plagiado un artículo realizado en menor calidad, implicando menor tecnología e incluso siendo simplificado por un costo significativamente menor generando un acceso masificado.

Sin desconocer estos perjuicios que genera en las grandes marcas, la masificación de un artículo como consecuencia del plagio también puede ser pensada como una ventaja y estrategia de marketing dado que corresponde a una forma de publicidad y hace que aumente la demanda a través de la sensación perceptiva de que: “todo el mundo lo tiene” porque es tendencia.

Finalmente consideramos que en el ámbito de la Moda se debería tener un consenso claro y definido acerca de estas cuestiones, pero principalmente del plagio para poder formar una base sólida en materia legal y de políticas públicas que respalden debidamente las creaciones consideradas como propiedades intelectuales y sean valoradas debidamente aquellas que sean reconocidas como piezas artísticas y formen parte del patrimonio cultural de nuestro país.

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